LA PINGÜINA EMPERATRIZ

grondona

Maradona y los pecados capitales

Escrito por lapinguinaemperatriz 26-10-2009 en General. Comentarios (2)

Esto salió publicado en el espacio "decile lo que quieras a Maradona, sin insultos".
 Fue un post anónimo.

 Sin entrar de lleno (al menos al principio) en las vergonzantes declaraciones de este energúmeno, Maradona constituye para mí un enigma que nunca será resuelto.

Porque lo adorarán generaciones de argentinos, aunque no lo hayan visto jugar. La mayoría de quienes lo vimos probablemente ocultemos que siempre hizo trampa y que jugó toda su carrera profesional drogado. Muchos repetiremos la consabida frase "como deportista, un Dios. como persona, una basura".

Estarán los que hablarán grandilocuentemente y dirán que nunca olvidó a su
familia, que siempre priorizó sus afectos. Que su compromiso moral con las hijas
superó la valorización de cualquier situación adversa que le planteó su vida.

Cada cual puede hacer de su existencia un monopatín, pero si te drogas, si tenés
sexo con prostitutas, si andás poblando el mundo sin reconocer a tus hijos.
cállate la boca. Escondete. Hablá despacio. Hacé penitencia. Y redimite.

No sé si han notado que nuestro país depende cada día más del azar. A diferencia
de Brasil, que ya tiene proyectos para el 2016; de Chile, que es el país más
avanzado de Latinoamérica; de Uruguay, que ya exporta más carne que nosotros y
hacen del diálogo una costumbre; nosotros vivimos sumidos en la aleatoriedad. en
el caos de un destino que no programamos.

Ahora resulta que la redención de Maradona es clasificarnos al mundial de esta
forma azarosa y además mandarnos a todos a "chupársela", como le habrá pedido a
sus amigas, a los travestis, a cierto cantante internacional de increíble
renombre. No, Maradona. yo no te banco y no te la chupo.

En todo caso vení a chupármela vos, porque yo te pago el sueldo gracias a tu
acuerdo con Grondona y los Kirchner. Un sueldo que analizado contra la eficacia,
tiende a infinito.

Chupamela vos, mal padre. No solo porque no reconozcas a tus hijos haciendo gala
de lo que aborrecemos los argentinos decentes, sino porque tu sentido de la
responsabilidad te coloca al lado de los animales.

Chupamela vos, drogadicto. Porque teniendo el poder que tuviste, elegiste ser un
mal ejemplo para todos. Y teniendo el apoyo de todo un país para salir de tu
enfermedad, te echaste una cagada atrás de otra pensando que toda la vida íbamos
a decirles a nuestros hijos que fuiste el más grande porque diste cinco pases de
mierda e hiciste un gol que Messi te copió y que cualquier otro jugador con
menos talento pero con más humildad lo hizo más chiquitito de lo que te quedó el
cerebro.

Chupamela vos, mal deportista. Porque yo aprecio a los que juegan limpio y no a
los malnacidos que, como vos, tienen plata para hacer crecer el negocio de la
droga que después consumen las personas con menores recursos y menos posibilidades.

Chupamela vos, incoherente. No podés sostener una declaración en el tiempo, así
como no podés sostener tu cuerpo después de que una conspiración "te cortó las
piernas". El cerebro le queda grande a tus neuronas y sin el Rivotril no podés
hablar.

Chupamela vos, ignorante. Con todo el dinero que juntaste te podrías haber
dedicado a cultivarte, a buscar la excelencia, a encontrarte en un espacio con
un mejor Diego Maradona . y lo usaste para quemarte el cerebro mientras otros se
valían de tu prestigio para llenarse de guita.

Chupamela vos, hipócrita. Porque sos un falso que primero le rendiste pleitesía
al personaje mas nefasto de la política argentina de los ultimos 30 años (Carlos
S. M), idolatraste a Cavallo y después te tatuaste la jeta del Che Guevara en
esa bolsa de papas que tenes por brazo mientras te ibas a Cuba a abrazarte con
Fidel.

Chupamela vos, egolatra egoísta. Porque estás forrado en oro, porque cobras más
plata por mes de la que cobra el 99% de los argentinos en 2 años de trabajo y
jamás se te ocurrió ayudar a los que, como vos, nacieron en una villa y vivieron
penurias que no deberían haber vivido. Porque jamás pusiste un peso para un
hospital o una escuela rural.

Dicen que un ser humano es la expresión del valor de sus virtudes cardinales,
que actúan en oposición a los pecados capitales, representació n de todo lo
moralmente reprobable. Veamos si aguantás este análisis. Los pecados capitales y
las virtudes cardinales, ¿cómo te sientan?

La soberbia es la fuente inspiradora del resto de los pecados y el remedio
radical es la humildad. Bielsa es humilde, Menotti es humilde. vos sos soberbio.

La pereza (acidia) no solo refiere a un apartamiento de nuestras obligaciones
espirituales y materiales, sino también a la incapacidad de aceptar y hacerse
cargo de la existencia en cuanto tal. Contra la pereza, debe abundar la
diligencia. ¿De qué lado estás, chabón, si te levantás a trabajar a las 11?

La lujuria refiere a un apetito desordenado de los placeres eróticos y la
castidad, entendida como la defensa del amor ante el egoísmo, es la virtud que
no tenés. Porque vos, Maradona, que andás pidiendo por ahí que te la chupen. ¿A
quién amás. a tus hijos? ¿Amás una expresión ordenada del mundo antes que él
desorden? ¿O te amás a vos mismo y te chupan un huevo -justamente- mientras
disfrutás de cualquier tipo de placer que te aleje de las responsabilidades que
como ídolo tenés (tenías)?

La avaricia es un amor desordenado de las riquezas que en tu caso, pedidor de
chupadas, se reduce a usar dos aritos de 4.000 euros, dos relojes de 20.000
dólares cada uno, ganar 100.000 dólares por mes sin que se te conozca una mínima
virtud de generosidad para salvarte de una condena eterna. Porque yo no conozco
la Fundación Maradona y sí conozco la Fundación Favaloro. No conozco donaciones
tuyas, ni tampoco espero que le des de comer a personas, que los ladrones del
gobierno que defendés, evitan. ¡si ni siquiera alimentás a tus hijos!

La gula. ¿hace falta escribir? La gula solo es una manifestación de un apetito
más profundo y significativo. Más descontrolado. Porque de alguna forma, se
busca ingerir el universo reduciendo todo a uno mismo. Y no hay cinturón
gástrico contra el desvarío de tu panza hinchada, adelantada al cuerpo
obligándote a llevar la cabeza hacia atrás pensando que te llevás el mundo por
delante mientras el mundo solo ve a un pobre tipo.

La ira. Oh! La ira! Apetito (también).
Desordenado (también). Pero esta vez es
gula de venganza. Tu paciencia es víctima de tu resentimiento. Tal vez, si te
hubieras educado, seguirías los consejos de Leonardo Da Vinci (contrario a la
Iglesia, por si te estás preguntando si soy un chupacirios) .

La envidia. Nos envidiás, nos odiás. Porque somos sanos, porque somos humanos,
porque somos humildes. Porque no te la chupamos.

¿Que sos, Maradona? ¿Un Dios? ¿Un ser humano? ¿Una basura? No me interesa, se
que no vas a leer esto así como sé que en un resquicio de tu mente y de tu
espíritu, ganando cada vez más espacio, una duda te carcome. ¿Estaré condenado?

Cállate que me avergüenzas

Escrito por lapinguinaemperatriz 23-08-2009 en General. Comentarios (0)