LA PINGÜINA EMPERATRIZ

Aún hay esperanzas

"...quien gobierna efectivamente es su marido, el ex presidente Néstor Kirchner".

Autor: *Jose I. Garcia Hamilton

La asunción de Raúl Alfonsín en 1983 fue una gran esperanza para la ciudadanía de poder vivir nuevamente en libertad y con la democracia funcionando. Fue un gobierno de transición, porque Alfonsín pudo sortear un ejército muy duro tras años de dictadura muy difíciles y también pudo enfrentar una situación económica hostil, aunque no pudo resolverla.

Hizo una presidencia digna, aunque las leyes de obediencia debida y punto final fueron amnistías encubiertas que resultaron muy negativas. Su peor error fue como ex presidente, cuando concertó en secreto con Carlos Menem una reforma constitucional para posibilitar la reelección del presidente. Nosotros teníamos un poema de Constitución y la convirtieron en un mamarracho. El gobierno menemista tuvo algunos aciertos, como las medidas liberales que permitieron las privatizaciones, muy esperadas en ese momento.

A 25 años de democracia, aún hay temas pendientes. El principal es levantar el nivel económico del pueblo, para que no pueda comprarse el voto en los ámbitos suburbanos. Para que haya democracia debe haber un pueblo educado, con bienestar económico. Aquí fuimos para atrás, porque estamos peor que en 1983. Pero soy optimista, porque creo que se puede avanzar mucho aún, dejando atrás el caudillismo y apostando a la transparencia.

Vivimos en un país democrático, pero con limitaciones, pues formalmente existe una presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, pero se deja trascender porque quien gobierna efectivamente es su marido, el ex presidente Néstor Kirchner.


*Diputado nacional por la UCR.

Comentarios

1. Respuesta de Oscar A. Cavallo Estimado señor Diputado a quien respeto y realmente se que es de los pocos que hablan a favor de la verdad y la justicia y que quieren gobernar con la constitución en la mano y las leyes y el mandato del pueblo en la otra, Precisamente buscando su bienestar. En nombre de esa verdad, siempre en post de justicia y el respecto irrestricto a la Constitución y las leyes que la complementan, es que me permito como ciudadano de “a pie” hacer sobre su escrito las siguientes reflexiones: Coincido con muchos de los conceptos por usted vertidos, lo sé un hombre de bien Creo que lo hace como una contribución a la concordia que solo lograremos cuando digamos la real verdad, la verdadera historia y no la parcialicemos. Eso es peor que mentirle a la sociedad toda, ya que confunde los hechos y se suma a la historia oficial, que es mentirosa por necesidad política y usted lo sabe. De sus dichos, tomaré solo la esencia o lo que interpreto como tal, pero sin entrar en un tema tan delicado para hablar por extenso y lo complicado, el terrorismo. Aunque por lógica no puedo dejar de citarlo, como referencia histórica. Ese terrorismo que por casualidad, usted no toca, pero lo sabe por ser quien es un hombre informado, que nos guste o no es parte de nuestra historia. y desató la cruel matanza de compatriotas de los últimos tiempos. Precisamente la dictadura que usted nombra fue una consecuencia directa de ese terrorismo, que usted no cita. Esa dictadura que usted dice es consecuencia de que los terroristas o jóvenes idealistas como gustan llamarse, hoy muchos encaramados en el poder. Habían matado más 1500 victimas inocentes la mayoría civiles que murieron con balas que no tenían su nombre y producido mas de 22000 atentados, solo porque se quería sembra el terror, cuyo fin era tomar el poder ejercido por un gobierno constitucional, votado por el 62% de los ciudadanos. Recuerde usted, no lo dice, que a las FFAA las sacó a la calle un gobierno constitucional,(por el decreto que le agrego) para defender el país que había sido invadido por esas fuerzas, entrenadas y equipadas casi en su totalidad en el extranjero y dirigidas por esos gobiernos extranjeros, que se habían apropiado precisamente de parte de su tierra natal. Eso esta documentado. Tomar el gobierno el año 1976 fue un gran error histórico de las FFAA, ya que primero, se hicieron cargo de la responsabilidad política de esa lucha, y segundo fue funcional a los políticos que habían incendiado al país y a los mismos terroristas que pudieron blanquear su lucha ya que su consigna fue desde es momento, que luchaban contra la dictadura. Mi estimado señor se debió aplicar la ley de acefalía y las FFAA, siempre debieron, ser garantes del poder constitucional y que esa transición fuese ordenada y cumpliendo con la ley citada y ellas estar siempre subordinadas al poder platico. El mismo pueblo se hubiese encargado de cambiarlos. Hoy no tendríamos, esos políticos que incendiaron el país o que no supieron evitarlo, hoy ya no estarían, en el poder como todavía los hay, ya que tendrían que haber asumido su responsabilidad. Y los terroristas hubiesen seguido siendo terroristas Le diré que bajo mi óptica el señor Alfonsín, tuvo en sus manso todas las herramientas, par hacer del país un vergel. Pacificarlo aplicando la ley y que la justicia hubiese actuado a fondo investigando las muertes todas, tanto de los terroristas como los de las FFAA en general, cada una en el contexto que se produjo, No acotar los hechos desde el 24 de marzo de 1976. ¿Las muertes producidas antes de esa fecha, tanto por terroristas como por militares, eran de argentino de segunda? ¿O quiso liberarlos de culpa a los políticos y a los terroristas? Todas las muertes son seres humanos tanto terroristas, civiles inocentes o militares en su pelea contra esas fuerzas invasoras. La justicia tendría que haber sido la encargada de ver el contexto y la culpabilidad de cada hecho, solo ella, libre y soberana debió expedirse sobre las responsabilidades. Mi respetado Señor no puedo dejar de decirle que soy el padre del Capitán (R) Cavallo Ricardo Miguel, detenido desde hace casi nueve años, acusado de haber reprimido a los terroristas que invadieron al país, por orden que le fue impartida por sus canales de mandos respectiva. Si la justicia hubiese actuado como corresponde en tiempo y forma, seguramente otra seria la situación. Pero tampoco puedo ocultarle que soy un ciudadano que lucha para lograr justicia y un país mejor para todos cumplo con mis deberes y exijo mis derechos. Es un problema de conciencia... Le diré señor que hoy realmente tenemos un gobierno de Facto con la suma del del poder público. Tomo el poder como quiso y cuando quiso, no necesitó ni una pueblada, ni un fusil. Señor Diputado, en sus manos y en quienes los acompañan en esa función esta el futuro de nuestra Nación y espero que tengan la inteligencia y la humildad suficiente para unirse y producir los cambios para que este gobierno retome su cause normal. Le pido a usted como Diputado, que produzca hechos para que la justicia se cumpla según corresponde respetando los derechos individuales de cada ciudadano. Lo saluda con mi mayor consideración y respeto. Atte. Oscar A. Cavallo P/D Espero Señor Diputado que este escrito llegue a sus manos .

YO DEBO ESTAR CONFUNDIDA A PESAR DE MI EDAD 83 AÑOS VIVI TODO LO SUCEDIDO EN NUESTRO AMADO PAIS. PERO LO QUE ESTAMOS FESTEJANDO LOS 25 AÑOS NO SON DE DEMOCRACIA COMO QUIEREN HACERNOS CREER SINO "" DEMONIOCRACIA "" PORQUE LA DEMOCRACIA ES EL GOBIERNO PARA EL PUEBLO POR EL PUEBLO Y DEL PUEBLO Y NOSOTROS EN ESTOS 25 AÑOS HEMOS VIVIDO DEL GOBIERNO PARA LOS POLITICOS DE LOS POLITICOS Y PARA EL GOBIERNO - EL ESTADO ES MAL PATRON NO SIRVE....ESTA "DEMONIOCRACIA" ES LA REALIDAD. PERDONE PERO ESTOY FURIOSA. SOY PRESIDENTA MUNDIAL DE LAS AMAS DE CASA Y HE VISITADO 30 PAISES EN EL MUNDO PERO NINGUNO TAN - PERO TAN OLVIDADO DE LA GENTE COMO EL NUESTRO . CARIÑOS LITA DE LAZZARI

A José Ignacio García Hamilton: Vamos a lo positivo, que es acordar con los dos últimos párrafos de tu artículo. Efectivamente, la “democracia” ha dejado más de un tema pendiente. A pesar de que con ella se comía, se educaba, etc. Y el párrafo final: que seguimos gobernados por Néstor Kirchner desde 2003, y vaya a saber hasta cuando. Casi te diría “chocolate por la noticia…” Vamos a lo que disentiremos. Raúl Alfonsín no es el “padre” de la democracia. El asume por el libre voto de los argentinos, entre ellos el mío, que tenían pánico que el peronismo volviera al poder. Así voté muchas veces, a lo largo de mi no corta vida, evitando al peronismo. Y siempre terminé traicionado o decepcionado. (Nací junto con la primera presidencia de JD Perón en 1946). Así consideré excesivo el homenaje que le hicieron a Raúl Alfonsín en la Casa Rosada hace muy poquito tiempo. Alfonsín no enfrentó a un ejército “duro”, sino todo lo contrario. Eran nuestros hombres armados que venían de un fracaso estrepitoso luego de Malvinas, sumados al desgaste del ejercicio del poder. Y los subordinados que perdieron el pellejo, o lo arriesgaron valientemente defendiendo nuestra soberanía, no tienen la culpa de las decisiones tomadas en la cúpula de las fuerzas. Y merecen nuestro homenaje, sin olvidar que fue Alfonsín el que comenzó y promovió sin ningún pudor, la “desmalvinización”. Fue Alfonsín el abogado del delincuente terrorista Santucho. Fue Alfonsín el que encabezaba el ala cuasi marxista de la UCR. Fue Alfonsín el que se rodeó de los cotis nosiglia, de los moreau, de los changuis cáceres, de los angeloz, tan “caro” a los cordobeses, y muchísimos etcéteras. Hoy todos millonarios, a pesar de haberse acercado a la política como “secos peligrosos”. Fue Alfonsín el penúltimo presidente radical sin terminar su mandato… Igual que todos, salvo la primera presidencia de Yrigoyen, y la honrosísima excepción de Marcelo Torcuato de Alvear, que por alguna causa encabezó a los “no personalistas”, simplemente, porque no era radical. El firmante de esta respuesta es sobrino nieto del vicepresidente depuesto junto a don Hipólito en 1930. Las leyes de punto final y obediencia debida fueron un gesto de grandeza, obra del Congreso Nacional, pero que lo situaban a Alfonsín en la aproximación de un estadista.. Una suerte de Pacto de la Moncloa para poder mirar hacia delante. Ese mismo Congreso es el que saltando toda norma “anuló” las leyes, cuando sólo puede derogarlas. Y a nadie se le movió un pelo… Tampoco a ningún radical. Así yo puedo mañana, si estoy sentado en el sillón de Rivadavia, hacer que se anule la ley de provincias… y que Tucumán deje de existir, porque no me gusta. Alfonsín no asume la presidencia luego de 40 o 50 años de “dictadura”. Lo previo, en manos de los militares a los que los mismos políticos, con la brasa ardiendo en la mano, les fueron a golpear las puertas, no había durado más que un período constitucional de aquel entonces. Nunca existieron golpes exclusivamente militares en Argentina. Siempre tuvieron a políticos de la oposición de ese momento montados en el tema. Por eso, el llamado “proceso” hay que tomarlo como tal, y no como una dictadura. Los hechos que se sucedían en aquellos años, y que estuvieron a punto de convertirnos en un satélite cubano, así lo demuestran. Alfonsín es el artífice de lo más nefasto del “pacto de Olivos”. Menem sólo quería la reelección. Y para conseguirla, le otorgó todo lo que quisiera la otra parte. Y por eso le debemos a Alfonsín, cosas muy graciosas, pero costosas, como el ministro coordinador, alias del “primer ministro” en las socialdemocracias. Le debemos que sólo se pueda acceder a una representación pública a través de un comité, evocando a lo que fue su casa en Chascomús, . Etc. Le debemos el tercer senador por provincia, y le debemos la elección directa del senado, desvirtuando el sentido constitucional que este tenía, con lo cual sólo tenemos dos cámaras de diputados. Y le debemos… bueno, dejémoslo ahí como decía un conocido periodista ya desaparecido. En una palabra, Alfonsín, lejos, pero muy lejos de ser el padre de la democracia, ha sido su verdugo. Yrigoyen, que no dudó por sus años en sumarse a la “revolución del parque”, poco democrática por cierto, alcanzó a un (1) mandato completo. Frondizi, el más capaz de los radicales, luego de haberse salido del esquema radical y aliándose con el peronismo en el exilio, tampoco pudo terminar su mandato. Arturo Illia, respetabilísimo hombre. Sano. Derecho. Pero absolutamente incapaz para el cargo, terminó en manos de la Revolución Argentina ante la que ningún conciudadano levantó un dedo en contra. Alfonsín, “padre” de la democracia se retiró antes de tiempo tirándole la brasa ardiendo a Menem. Fernando de la Rúa, que jamás cumplió un mandato ni como diputado, ni como senador, ni como jefe de gobierno de una ciudad que no lo vió nacer, tampoco pudo completar su mandato como presidente. Alfonsín no se enfrentó a una crisis económica fortuita. Llevaba cinco años gobernando con una suerte de cheque en blanco otorgado a su favor por parte de los argentinos. La crisis que supuestamente enfrentó era, y fue, el producto de su acción, con el plan Austral y el Primavera en su haber. Que curioso, estimado José Ignacio, que alguien como vos, dedicado a bajar de los altares populares a nuestros próceres más reconocidos, quieras subir a esos mismos altares a los nefastos personajes que nos han dado este país deshecho. Me despido, no sin contarte que aunque soy cordobés, el segundo de mis apellidos es de neto origen tucumano. Desde antes que existiera La Gaceta. Finalmente te aclaro que jamás sentí mis libertades coartadas entre el 76 y el 83. Antes y después, si. Horacio Martínez Paz.

La UCR debeía llamarse a silencio, por qué este señor de apellido ilustre no menciona a De La Rua, Cavallo, Lopez Murphy, Angeloz, Mestre, Masseccesi y la manga de ladronzuelos que robaron mientras tuvieron poder... y contribuyeron a esta tristisma realidad. Hablando de gente que gobierna por detrás... quien le hizo firmar a Alfonsín esa carta?

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